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viernes, 28 de septiembre de 2012

San Jeronimo el Real

La fachada, al calor de la ampliación del Museo del Prado, absorve la luz de agosto y muestra claramente sus formas y colores. Iglesia integrante del Real Monasterio de San Jerónimo, último vestigio de la floreciente institución fundada por los Reyes Católicos, se encuentra rodeada por el Casón del Buen Retiro, el Museo del Prado, La Real Academia de la Lengua,el edificio del antiguo Museo del Ejército y el Real Jardín Botánico. ¿Quién no quisiera este escenario para una novela de misterio? Ah, y a sólo unos pasos los hoteles más emblemáticos de Madrid, El Ritz y el Palace. Edificio tan especial como su emplazamiento. No dejeis de recorrer estas calles, ni recogeros unos instantes en la paz interior de este templo.

lunes, 20 de agosto de 2012

Madrid, una noche de agosto




En verano las noches en Madrid suelen ser especialmente calurosas. Este hecho, unido con la gran afluencia de visitantes, hace que nuestra ciudad se presente realmente abarrotada, tal como se ve en las fotografías. Además, creo que es una buena idea el caminar por la ciudad tal como lo hacen los visitantes, por lo que la otra noche hice un recorrido de los que aconsejan en las guías de Madrid editadas en otros idiomas. Normalmente el punto de partida no puede ser otro sino el kilómetro cero, La Puerta del Sol. Desde aquí salen varios itinerarios, la calle Arenal en dirección a la Plaza de la Opera y el Palacio Real, la calle Mayor que te lleva en pos de la Plaza del mismo nombre, las Calles de Preciados, Carmen y Montera en dirección a la Plaza de Callao y la Gran Vía, la calle de Alcalá que nos dirige al sueño blanco de la diosa Cibeles y el Paseo del Prado, y por último, la Carrera de San Jerónimo, cuyo asfalto te traslada hasta las Cortes y al sueño colchonero de la Fuente del dios Neptuno.
En esta ocasión me decanté por la Calle Carretas. A los pocos metros de iniciada la marcha, a mano izquierda, nos entramos con la calle Cádiz, callejón hoy tomado por bares y restaurantes especialmente dirigidos a extranjeros con especialidades típicas como la paella y los mejillones. A mitad de la misma, a la derecha sale un callejón del mismo tamaño aproximadamente, la calle de Barcelona, calle que no hace honor a la gran ciudad mediterránea, como tampoco lo hace la de la tacita de plata, pero no hay que olvidar que cuando se nombraron estas calles, su tamaño era menos menguado en relación a los días que corren y las ciudades más pequeñas que lo que son hoy día. Pero volviendo al recorrido no debemos perder la ocasión de entrar en el bar de la esquina, así lo hice por primera vez cuando era niño de la mano de mi padre, entrar por Cádiz y salir por Barcelona, el bar más grande del mundo rezaba la coletilla.
Si seguimos por Cádiz, a unos cuantos metros llegamos a la calle de Espoz y Mina, guerrillero de raza, azote de los franceses durante la Guerra de la Independencia. La mayoría de los negocios también se corresponden a lugares de ocio, ya sean bares de copas, restaurantes o tascas donde todo el mundo en bien recibido, pero por lo general son frecuentados mas por foráneos que por los locales. Una vez llegados a la intersección con la calle de la Cruz, si giramos otra vez a la izquierda nos encontramos con un callejón fundamental en la vida gastronómica de las tapas de Madrid. En el callejón del Gato, que así es conocido por los castizos, se sirvió por primera vez un plato de patatas fritas, precocidas antes, con una salsa espesa de tomate y algún ingrediente picante especial que en todo el mundo se conoce como Patatas Bravas. Y no olviden mirarse en los espejos de diferente forma que adornan su fachada.
Más adelante se pueden encontrar un par de locales más, La Taberna Pompeyana y la Fragua de Vulcano. En esta ocasión, seducidos por los aromas de la cocina y el hambre decidimos entrar en la Taberna Pompeyana. Desde la última vez que estuve el pasado invierno, han realizado alguna reforma, pero no ha perdido ni un ápice de su encanto entre lo naif-impresionista de los frescos pintados en sus paredes, y lo típico de la carta, que si bien ha sido recortada, mantiene lo sustancial, a saber calidad de productos y precios ajustados, sin olvidad amabilidad y disposición del personal del servicio que siempre peca más por exceso que por defecto. Después de la tortilla, el jamón o las croquetas, si seguimos por el callejón llegamos a la Plaza de Santa Ana con sus terrazas, a la Plaza del Ángel con el Café Central y a las calles Príncipe, Huertas y Prado en el corazón del Barrio de las Letras, pero ese recorrido lo dejamos para otra calurosa noche de agosto.

sábado, 14 de abril de 2012

Parque del Capricho

Este parque es uno de los más cuidados y tranquilos de todo Madrid. Con un extricto acceso, un aforo reducido, la prohibición de comer, de introducir balones y bicicletas, se ha convertido en el lugar perfecto para pasear, leer bajo los arboles en los bancos instalados en mitad de sus prados y escuchar el canto de los pajaros, todo ello en la misma capital. Si paseais por sus veredas, cada día encontraréis un lugar sugerente donde disfrutar de la paz que transmite y el aire puro que produce. Y por último, recordaros que en primavera y otoño hay actuaciones de música en el pequeño auditorio.
















domingo, 11 de marzo de 2012

Parque Quinta de los Molinos. Naturaleza en Movimiento

El Parque de la Quinta de los Molinos pasó a propiedad municipal en 1.982 y destaca por su plantación de almendros que ningún año faltan a su cita con la floración. Además de sus habitantes autóctonos, también animales de emigración han hecho del parque su hogar.